Cuina eivissenca i tradicional
Es Rebost de Can Prats
Es Rebost de Can Prats
 
Portada Entorno
Espacio natural

Sant Antoni de Portmany

Iglesia de Sant AntoniEl restaurante Es Rebost de Can Prats esta situado a pocos metros de la iglesia de Sant Antoni, que data del año 1305 y cuenta ya con mas de 700 años, en la parte antigua de Sant Antoni de Portmany, llamado así por el gran puerto natural (del latín “portus magnus”) que desde las épocas púnicas se había establecido en la bahía.

Importante puerto de la ruta de la sal, la gran bahía marca la orientación del pueblo. El recientemente renovado paseo marítimo, nos acerca desde Caló des Moro, a la playa del Arenal y Es Pouet a través de la punta del Molí.

Desde el paseo también parten diferentes barcos con acceso a tranquilas y resguardadas calas. Parajes de ensueño como Cala Salada, Cala Gració o Cala Comte nos permite disfrutar de sus aguas cristalinas en un ambiente de calma. Y después de una de sus inolvidables puestas de sol sobre el mar, Sant Antoni se transforma en escenario de una amplia gama de vida nocturna… ofreciendo así diferentes actividades para cada tipo de público.

Desde Sant Antoni también podemos realizar visitas a los pueblos cercanos que configuran el municipio. Sant Rafel esta declarada zona de interés artesanal, donde aparte de su cerámica de inspiración púnica y tradicional, también de desarrollan otras tendencias mas actuales. Desde Santa Agnès podemos contemplar los islotes de Conillera, la isla del Bosc o Esparta y sus almendros en flor del plano de Corona ofrecen un espectáculo único. Finalmente, Sant Mateu se consolida como la tierra del vino, aquí se encuentran diferentes bodegas y posee una denominación geográfica de la tierra de Ibiza.

Puesta de sol

 

Ibiza

Delimitado por 210 kilómetros de costa, la isla de Ibiza guarda innumerables opciones. Al margen de las numerosas playas y calas, el interior sigue ofreciendo un encanto especial donde se pueden realizar excursiones y visitas a pueblos en los que la prisa no tiene cabida.

En la capital destaca parte antigua de la ciudad, conocida como Dalt Vila, donde se encuentra la más importante necrópolis púnica del Mediterráneo. La fortificación que defendía la ciudad de los ataques marinos, fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 1999.

A través de la playa de Bossa nos acercamos al vecino pueblo de Sant Jordi, donde se encuentran las salinas que en 1995 fueron declaradas Parque Natural y que nos recuerdan el pasado comercial de la isla. Muy cerca encontramos el poblado fenicio de Sa Caleta, fundado en el siglo VII a.C. En el municipio de Sant Josep se encontramos la montaña más alta de la isla, llamada Sa Talaia y que cuenta con 475 metros de altitud.

Vista de Es Vedrá

Merece la pena desviarse hacia el oeste para poder observar los islotes que configuran la reserva natural de Es Vedrá, Es Vedranell y los islotes de poniente, antes de regresar hacia Sant Agustí donde descubriremos su bella iglesia blanca del siglo XIX.

En el norte de la isla encontramos el municipio de Sant Joan, donde sus paisajes de costa, torres de defensa, pozos y cuevas son las protagonistas. Las impresionantes vistas desde Sant Miquel nos muestran una visión diferente con sus escarpados acantilados y resguardan las limpias aguas de las playas de Portinatx, Port de Sant Miquel y Sant Vicent.

Finalmente, Santa Eulalia se encuentra en la parte oriental y cuenta con el único río de la isla, que fue gran importancia para los regadíos y los molinos de harina. Aquí se encuentra el Puig de Missa, que a principios del siglo XX fue declarado “paraje pintoresco” y que actualmente alberga el Museo Etnológico de Ibiza y Formentera. Muy cerca podemos visitar el mercadillo hippie de las Dalias, en Sant Carles, como herencia del movimiento que se hizo popular en los años 60. Y no debemos olvidar el pueblo de Santa Gertrudis que, además de marcar el centro geográfico de la isla, posee también la espadaña más grande de todas las iglesias de Ibiza.

 

Islas Baleares

En pleno mar Mediterráneo y tras el boom turístico de los años 60, las Islas Baleares se han convertido en un importante destino. En sus 1428 kilómetros de costa cuenta con 375 calas y playas, pero aun siendo este el principal de sus atractivos, las regiones interiores mantiene un reconocimiento similar.

Norte de MallorcaMallorca es la isla principal (del latín “insula maior”) donde se concentra la mayor población y es sede del gobierno balear. Debido a una rica y variada oferta, recibe gran cantidad de visitantes durante todo el año. La famosa Catedral de Santa Maria, que contiene uno de los rosetones más grandes del gótico, y el castillo de Bellver, uno de los 3 únicos europeos de planta circular, son algunos de sus símbolos. En su amplia bahía se congrega más de la mitad de los habitantes de la isla. Al noroeste destaca la Sierra de Tramontana, con una altitud máxima de 1445 metros, que forma impresionantes acantilados y calas rocosas. A sus pies se sitúa el Raiguer, y en la parte central, el Pla, donde se agrupan diferentes pueblos dedicados a la agricultura y a la ganadería, con diversos pozos, molinos y viñas de gran interés. Aquí también se conservan algunos monumentos del megalítico conocidos como talayots, navetes y taules. Al sur y este, se extienden las áreas de Mitjorn y Llevant, donde encontraremos zonas de dunas con gran valor natural, hermosas cuevas, numerosas salinas o cultivos de frutales y pinares en la zona más montañosa.

Al norte de Mallorca se encuentra la isla de Menorca, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993. Durante su larga historia, fueron muchos los pueblos que la ocuparon al igual que el resto de las islas, pero destaca de forma curiosa los casi 100 años que las tropas inglesas tuvieron el control. Reflejo de esta dilatada historia insular son las centenarias fiestas patronales, celebrándose algunas desde el siglo XIV. El impacto del turismo fue tardío, por lo que encontramos aquí algunos de los parajes naturales mejores conservados, con agrestes playas de arena roja en el norte y barrancos y calas de arena blanca en el sur.

Al sur de Ibiza, Formentera es una isla repleta de playas y barrancos de gran belleza. En el extremo oriental destaca el alto de la Mola con 192 metros y un faro casi mágico. Desde allá podemos observar la silueta de la isla con sus paradisíacas playas de blanca arena de Illetes, Llevant, Es Arenal o Mitjorn. El estrecho que separa las Pitiusas, conforma la Reserva Marina de Freus que desde 1999 pretende proteger los ecosistemas de la zona, y entre estas cabe destacar las praderas de posidonia por ser un bien Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO.

Espacio natural

Finalmente y desde 1991, en el Archipiélago de Cabrera se encuentra uno de los dos Parque Nacional Marítimo Terrestre. Se compone de una veintena de islas e islotes con acceso restringido de gran valor ecológico que también ha sido declarada Zona de Especial Protección para las Aves.

 
Es Rebost de Can Prats
c/ Cervantes, n° 4
Sant Antoni de Portmany
971 34 62 52 Eivissa
 
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© Es Rebost de Can Prats